El tiempo pasa.

El tiempo pasa y no se detiene ante nada, ni nadie.
Pero desvío mi mirada.
Y recuerdo una amistad casi olvidada.
Y recuerdo la sonrisa de tu mirada, que parece olvidada.
Y recuerdo la felicidad que me producía.
Entonces me alegro del recuerdo.

El tiempo pasa.
Y pasa, para enseñarnos que no tenemos que perdernos.
Que tenemos que continuar.
Que tenemos que aprender a desconfiar.
Que tenemos que mirar hacia el frente.

Olvidamos que tenemos que seguir.
Olvidamos que tenemos que sonreír más.
Olvidamos que tenemos tiempo para ver y escuchar, leer y dibujar, sonreír y soñar.

El tiempo pasa.
Y no espera.

El tiempo pasa.

Lluny

Lejos.

Lejos todo aquello de lo que tenía conocimiento.

Lejos de aquellos que ahora me doy cuenta que si que los necesito.

Lejos de casa.

Lejos de mi casa.

Intentando crear lejos mi nuevo hogar.

Intentándolo con esa persona que amo y quiero.

Lejos.

Lejos estoy de conseguir mi camino.

Lejos estoy de lograr mi meta.

Lluny estic molt lluny i hi veig tot molt llunyà.

Lluny

Entrando al 2018

Un nuevo año acecha.
Un nuevo año que empieza.
Emociones nuevas.
Emociones renovadas.
Momentos pasados que empiezan a “olvidarse”.
Momentos pasados que empiezan a superarse.
Ilusiones que empiezan.
Cambios que espero.
Cambios a mejor.
Superación.
Emoción.
Sensaciones que alegran día a día.
Momentos inolvidados que espero repetir en algún momento.

Empezando.
Empezando a poder sentir de nuevo.
Empezando una nueva etapa.
Lleno de baches, pero que espero superarlos o sortearlos a toda costa.

Propositos… ninguno.
Pero empiezo con nuevas energias.
Pero veo otros matices y colores que tenía apagados.

¿Qué etapa me espera?
¿Qué etapa espero?

Todo se verá.
Todo se superará.
Todo se valorará.

Y ante todo gracias por compartir este inicio renovado.
Gracias a ti.

Entrando al 2018

Dime, dime…

Dime, dime porqué  razón debo empezar a volver a sentir…?
Dime, dime porqué razón merezco ser feliz.
Dime, dime porqué razón debo volver a verte sonreír.
Dime, dime porqué razón no debo sufrir.
Dime, dime porqué razón debo volver a latir por ti.
Dime, dime porqué.
Dime, dime porqué ya te vuelvo a oír.
Dime, dime porqué ya te vuelvo a sentir.
Dime, dime porqué.

Sólo dime porqué y volveré a oírte latir con todos mis sentidos.
Sólo dime porqué y volveré a prestarte toda mi atención.
Sólo dime porqué y volveré a sentir que estoy vivo.

Dime, dime porqué; porqué debo permitir que esto siga sin obstáculos.
Dime, dime porqué; y no me rendiré y viviré.

Dime, dime…

Como un Reloj

Es cierto…
El tiempo pasa…

Pero lo que no sabemos es como ocurren las cosas.
Con que particular gracia nos dejan atrás.
Como nos arrastra el tiempo.
Como nos ayuda a mantenernos eternos.
Como nos ayuda a no olvidar tiempos pasados.
Como nos revela que está sucediendo.

Y no espera a nadie…

Perdemos por el camino a gente que apreciamos.
Perdemos por el camino a familiares que hemos amado.
Perdemos por el camino a amigos…
Perdemos por el camino a conocidos…

Y nos crea una biblioteca de recuerdos…

Recordamos con el tiempo.
Recordamos a aquellos que “olvidamos”.
Recordamos a aquellos que perdimos.
Recordamos eventos pasados.
Recordamos momentos.

Y cada vez avanzamos un poquito más…

Maduramos.
Olvidamos.
Amamos.
Aprendemos.
Recopilamos.
Conocemos.
Escuchamos.
Aprendemos.
Escribimos.
Creamos.
Etcétera…

Y  es verdad envejecemos…
Pero no por ello olvidamos.
El tiempo pasa para recordarnos que seguimos hacia adelante.
El tiempo pasa para advertirnos que seguimos vivos.
El tiempo pasa para saludarnos al día siguiente.
El tiempo pasa para que avancemos hacia un lugar indeterminado.
Un lugar entre el recuerdo, la memoria, el segundo, el minuto, la hora y de aquello que pasará dentro de un rato.

El tiempo pasa… pero no nos detenemos y miraremos hacia atrás, todas las veces que haga falta mirar.

Como un Reloj

Ecos del Subconsciente XII

Por fin lo entendí.
Por fin entendí la razón.
Por fin lo aprendí.
Por fin aprendí a sentir.
Por fin lo comprendí.
Por fin comprendí hacia dónde hay que seguir.
Por fin se dónde quiero llegar.

Ahora se el lugar al que quiero llegar.
Ahora se que es aquello que no lograba olvidar.
Ahora conozco el lugar olvidado.
Ahora comprendo que es lo que hay que hacer.
Ahora sí.
Ahora sí que necesito seguir.

Todo lo que hacemos tiene un fin.
Todo lo que vemos tiene una razón.
Todo lo que sentimos es por algo.
Todo lo que oímos tiene un significado.

Por fin.
Ahora sí.
Todo ello tiene un lugar.

Y sin más hay que estar ahí para poder llegar.
Y alcanzar esa pequeña meta.
Y alcanzar aquello que nos proponemos.

Ecos del Subconsciente XII