La mancha

Una mancha.
Un momento en el que recapacitas, ves lo que ha pasado, lo que pasa en el momento y lo que está por pasar.
Una mancha en el pensamiento, en el momento en el que te das cuenta que lo has dejado pasar.
Ves como se oscurece o se aclara, según tu estado de ánimo.

Dejar pasar momentos y pensamientos… manchan la conducta… o la simplifican de tal forma que no te das cuenta de lo que está pasando, de lo que has vivido o te has perdido.

Todo esto hace recapacitar e imaginar en las manchas que uno tiene, en las manchas que puedes causarte o causar a los demás.

Todo lo que me falta no llega… pero tal vez porque no cedo… no aprendo y no arriesgo.
Suceden cosas de las que no aprendo… momentos que no aprovecho…

Algunas manchas sólo me entorpecen en mi camino.
Otras manchas sólo hacen que taparme la vista y me encierran en mi carácter y no me dejan llegar a más.

Las manchas que desaparecen me hacen sentir bien, pero enseguida aparece otra para entorpecerme.
Cuando se diluyen o se aclaran pero no se desvanecen, es que simplemente desconecto y olvido por un momento aquella mancha que me ha ralentizado en algún momento.

Necesito otra mancha para tapar mi propias manchas, un momento de tranquilidad para poder aclarar las que sobran.

Siempre termino repitiendo… siempre escribo cosas parecidas entre si… según mi estado de ánimo son más o menos intensas… manchadas por cuestiones, momentos o ideas que se sobreponen unas sobre otras. Me repito como una persiana aunque no lo ponga de la misma forma, cambie palabras y repita otras que no salen de otra forma… no quedan todas bien en los textos que voy escribiendo.

Después de tanto tiempo… empiezo a escribir algo más…. y no es por falta de ganas; simplemente es que he tenido una mancha muy oscura… entorpeciéndome… obstaculizando mi inspiración obstruyendo la fluidez de palabras que pasan por mi mente… pasan sin saber que están ahí. Proponiéndome algo enserio… debería aclarar esa mancha, esa mancha que me tiene retenido, esa mancha que no me deja continuar como debo… por mi camino sin manchas… un camino cristalino hasta llegar a algún destino… un destino que no me tape… y que me deje libre… libre de restricciones, libre de estas manchas molestas de mi personalidad, que me dejen hacer y decir aquello que pienso y quiero.

Necesito un cambio… una mancha que absorba por completo ese velo que no me deja prácticamente ni respirar ni expresarme.

La brisa de la calma necesita un pensamiento lleno de momentos… momentos felices de los que poder disfrutar sin distracciones ni restricciones.
Un destino justo y lleno de sentimientos, llenos de luz y vitalidad.
Un momento del que disfrutar de esas manchas que nos benefician… una mancha de felicidad para poder disfrutarla hasta su fin.

La mancha