Huía

Vi pasar las horas.
Vi pasar los días.
Vi cómo te ibas.
Vi cómo huías.
Vi la estela de tu huida.
Sentí como me hundía.
Sentí lo que sentía.
Sentí un escalofrío.
Sentí tu huida.
Sentí tu mirada en la lejanía.
Sentí el segundero como corría.
Noté como te perdía.
Noté como te sentía.
Noté como se desvanecía.
Vi.
Sentí.
Noté.
En un segundo lo vi.
En unas horas lo sentí.
En unos días lo noté.
En unos años lo veré, lo sentiré y lo notaré.

Sentí tu huida.
Noté la huida.
Vi cómo te sentías.
Vi cómo lo veías.
Noté lo que sentías mientras huias.
Vi lo que veías mientras me veías en tu huida.
Notaste lo que yo sentía.
Viste lo que yo tenía…
Excusas los segundos, las horas, los días.
Ves cómo se desvanecen.
Notas lo que se siente.
Sientes sin ver lo que siento.
Sientes que te falta algo, me perdiste en tu huida.
Años han pasado pero no se te ha olvidado.
Recuerdas lo que sentiste.
Recuerdes lo que viste.
Recuerdas lo que notaste.
Huyes…
Huyes…
Pero ves cómo lo viste, como lo notaste y como lo sentiste.
Un segundo.
Un momento.
Unas horas.
Unos días.
Unos años.
No importa, porqué aún…
Ves.
Sientes.
Notas.
Te importa.
Recuerda.
Recuerda el recuerdo.
Siente ese momento.
Nota.
Siente.
Mira.

Una estela que desaparece tras esa estrella del firmamento.
No mires hacia atrás.
Mira hacia delante y me verás.
Cómo te veo.
Cómo te siento.
Cómo te noto.
Te veo.
Te siento.
Te noto.
Nos encontramos.
Después de tantos…
Después de…

Hace unos segundos que noté cómo te sentías.
Hace unas horas vi como me notabas.
Y hace…

Huía

Regalo

Sólo puedo regalar palabras por San Valentín a todas aquellas que he amado, que he querido, que querré… Conocidas, desconocidas… A las que están cerca y lejos a todas ellas sin excepción.

Veo el guiño de un beso, que formula palabras sin sonido que sonrojan cualquier mejilla.
Veo el color del ocaso atenuado por el viento que cae y se tropieza con el rocío de la mañana.
Humedece mi corazón, provocando una sonrisa sin ton ni son.
Escucho esa voz que nunca he oído…  La siento, la tengo cerca pero se aleja y me deja.
La busco pero no oigo su brisa…
No siento su sonrisa.
Veo como se marchita.
Pero en ese ocaso veo el renacer de la húmeda sonrisa que baña mi alma, haciendome sonreír de nuevo.
Alegrarme la vida para seguir día a día, sin pensar ni pesar.
Para poder compartir un momento más…

Recordando el sabor de una frambuesa recién cogida; con una gotita del rocío de la primera luz de la mañana… ese sabor agridulce que te hace sentir que no estás a solas.

Espero que te guste ha que es mí regalo de San Valentín para ti…

Regalo